
Limpiamos por inyección-extracción con máquina profesional: se inyecta agua con detergente a presión y se aspira al instante con la suciedad disuelta. La moqueta queda húmeda, no empapada, y seca en unas cuatro horas con ventilación. Para moquetas de pelo corto en oficinas ofrecemos también limpieza en seco con polvo absorbente, que permite usar la sala a la mañana siguiente sin esperar. Se trabaja de noche o en fin de semana para no interferir. Presupuesto por m² o por unidad de asiento.
Qué limpiamos y con qué método
- Moqueta de oficina (pelo corto, losetas): inyección-extracción o limpieza en seco con polvo absorbente y máquina de cepillos
- Moqueta de hotel (pasillos, habitaciones): inyección-extracción por zonas, coordinada con recepción para no bloquear plantas
- Sillas de oficina y de sala de espera: inyección-extracción con boquilla manual, sin mojar el mecanismo
- Sofás y butacas de recepción, salones de actos y hall: pretratamiento de manchas y extracción
- Alfombras de entrada y felpudos textiles: lavado y secado en nuestras instalaciones si son extraíbles
Manchas y olores
Antes de la extracción se pretratan las manchas según su origen: café y té con producto alcalino, tinta con disolvente específico, grasa con desengrasante, orina o vómito con enzimático que elimina el olor en lugar de taparlo. Las manchas antiguas y fijadas por calor no siempre salen del todo; lo decimos al verlas. Tras una inundación, una moqueta que ha estado empapada más de 48 horas normalmente no se recupera: es mejor retirarla que intentar limpiarla.
Frecuencia recomendada
En oficinas con moqueta, una limpieza a fondo cada seis o doce meses, además del aspirado diario con aspirador de filtro HEPA. En hoteles, pasillos cada tres o cuatro meses y habitaciones una o dos veces al año, más manchas puntuales. Sillas de oficina: una vez al año, coincidiendo con el verano. Salas de espera de clínicas: cada seis meses por higiene.
Precio orientativo
Moqueta por m², con mínimo por servicio; sillas y butacas por unidad; sofás por plaza. Una planta de oficinas de 300 m² de moqueta se hace en una noche con dos operarios. El presupuesto incluye pretratamiento de manchas, máquina, productos y ventiladores de secado si hacen falta. IVA aparte.
Sectores donde lo aplicamos
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tarda en secarse una moqueta tras la limpieza?
Con inyección-extracción y buena ventilación, entre tres y seis horas. Si hacemos la limpieza de noche, a las ocho de la mañana la oficina está seca. En espacios sin ventanas colocamos ventiladores de secado. Con el método en seco con polvo absorbente, la moqueta se pisa de inmediato.
¿Qué diferencia hay entre inyección-extracción y limpieza en seco?
La inyección-extracción usa agua con detergente a presión y aspiración inmediata; es la que más suciedad saca y la indicada para moquetas sucias o con manchas. La limpieza en seco aplica un polvo absorbente que se trabaja con cepillos y se aspira; limpia menos a fondo pero no moja, y sirve para mantenimiento entre extracciones o donde no se puede esperar al secado.
¿Salen las manchas de café y tinta de la moqueta?
Las de café, casi siempre, con pretratamiento alcalino y extracción. Las de tinta dependen del tipo y del tiempo; con disolvente específico salen en buena parte. Las manchas fijadas por calor (por ejemplo, una que se ha aspirado con una máquina caliente muchas veces) pueden quedar como sombra. Se avisa al verlas, antes de empezar.
¿Podéis limpiar las sillas de oficina en el sitio?
Sí. Se hace con boquilla manual de inyección-extracción en el propio puesto, sin desmontar ni mojar el mecanismo de la silla. Una plantilla de 40 sillas se limpia en una tarde-noche y a la mañana siguiente están secas. Se presupuesta por unidad.
¿Se puede recuperar una moqueta que se ha mojado en una inundación?
Si ha estado empapada menos de 24-48 horas y se seca rápido, a veces sí, con extracción, desinfección y secado forzado. Si ha estado más tiempo con agua sucia o barro, no: el soporte y la base retienen humedad y bacterias, y lo correcto es retirarla. Vamos a verla y te decimos qué merece la pena.